sábado

Ciclismo


Del mismo modo que considero que el fútbol es una metáfora de la vida y que la Liga me parece un acontecimiento filosófico trascendental, tengo que decir que no entiendo el ciclismo. Opino que la bicicleta es un objeto absurdo y que montar en ella es un acto más que temerario: la ciencia ha demostrado que es imposible mantener el equilibrio en un vehículo de menos de tres ruedas, y las bicicletas, si las cuentas no me fallan, que no sé por qué van a fallarme, solamente tienen dos.

Cuando dan ciclismo por la televisión (los ciclistas tienen la extraña costumbre de programar sus carreras a la hora de comer), cambio de cadena y pongo un documental de leones. Reconozco que sí seguía el Tour en la época de Induráin, pero es que me gustaba verlo humillar a los franceses en su propia casa: cualquier persona que se dedique a hostigar gabachos cuenta y contará con mis simpatías e incondicional apoyo. Si hay algo que une y define a los españoles, sea lo que sea eso de España, es el odio africano (África empieza en los Pirineos) a todo lo que venga de Francia, excepto a los niños que vienen de París.

La bicicleta debió pasar a la Historia el día en que se inventó el motor de explosión; sin embargo, se ven docenas de ellas por la calle, lo cual demuestra que el hombre le da la espalda al progreso. La de montar en bicicleta es una práctica obsoleta y peligrosa: en un choque frontal entre una bici y un camión de cinco ejes, la bicicleta y su piloto llevan todas las de perder. No pienso aprender a montar en bici ni pienso ponerme uno de esos ajustados pantalones de ciclista, aunque estoy seguro de que esta coqueta prenda resaltaría mucho mi enorme atractivo natural.

De todos los medios de locomoción, y dejando a un lado el patinete, tan de moda hoy entre nuestra realeza y nuestros jóvenes ejecutivos, la bicicleta es el más rústico. Prefiero un millón de veces el transporte público: en un coche de línea se suda casi lo mismo que subiendo un puerto de montaña, pero si uno se cae al suelo puede tener la seguridad de que no le va a pasar otro coche de línea por encima. Además, en el autobús se conoce gente: en el que yo suelo coger para ir al trabajo se han forjado sólidas amistades y se ha concebido más de un niño que crece sano y feliz y a quien sus padres, tarde o temprano, terminarán regalando una flamante y absurda bicicleta.

29 comentarios:

Eduardo Chozas dijo...

[...] la ciencia ha demostrado que es imposible mantener el equilibrio en un vehículo de menos de tres ruedas, y las bicicletas, si las cuentas no me fallan, que no sé por qué van a fallarme, solamente tienen dos.

No puedo estar más en desacuerdo con usted en lo que a este artículo se refiere. ¿Cómo explica que, siendo imposible como dice, los ciclistas profesionales y los no profesionales, mantengan con envidiable facilidad ese equilibrio sobre las dos ruedas? Aquí el único desequilibrado que hay es usted, si entiende lo que le quiero decir yo.

chicafinaopina dijo...

Tardé meses en quitarme las ruedecitas auxiliares de mi bicicleta Bh con cestita incluída. Para qué? para darme de morros cada dos por tres y llegar a casa con las rodillas peladas.

Putón dijo...

Yo también llegaba con las rodillas peladas a casa, pero era por otros motivos...

Roque dijo...

Yo no tuve ese problema, fui en triciclo hasta los 15 años, luego mi padre me compró un motocarro con el que hoy en día recorro las ciudades vendiendo melones y sandías.

Respecto al Tour, solo puedo decir, que nunca he sido partidario de ver toxicómanos corriendo en bicicleta.

Trivialo dijo...

Creo que, en su artículo, ha pasado por alto otra de las ventajas del transporte público. Si (por un casual, que Dios no lo quiera) sufre un desmayo en él al ir a trabajar, no sólo no le pasará un coche por encima sino que no tendrá sitio para caer al suelo y, además, como se supone que es hora punta y en el desmayo no ha habido desplome, nadie se percatará de ello. De esa manera se puede usted dar por satisfecho doblemente: por un lado se evita el golpe de la caida y por otro se cumple su deseo "ser invisible físicamente" A ver si entiendes lo que te quiero decir yo

Jenny la Fácil dijo...

¿Has probado la bici sin sillín? Hazlo y tendrás un cambio instantáneo de opinión.

Jenny La Fácil dijo...

Doy fe de que la anterior Jenny La Fácil ,la del sillín, no es la verdadera Jenny La Fácil, que soy yo. He hablado seria e íntimamente con el egregio autor y administrador de este blog y le he convencido para que no consienta más suplantaciones de personalidad: a partir de ahora, quien me suplante o suplante a mis amigos será severamente castigado y perderá todos sus privilegios.

Chatas, buscaos vuestros propios motes, y vuestros propios hombres.

Jenny la Fácil dijo...

La auténtica Jenny la Fácil soy yo, la de la bici sin sillín. La que intenta suplantarme con argucias pseudolegales puede que se llame Jenny y que sea algo fácil con el autor pero no como yo, que soy muy fácil con todo el mundo.

Jenny La Fácil dijo...

Mira, arpía teñida: Yo sé quién es y quién no es Jenny La Fácil porque soy Jenny La Fácil y hoy por hoy tengo lo que es la esquizofrenia en fase latente o larvada. Una mujer fácil nunca reconoce que lo es (fácil o sencilla): a ti lo que te pasa es que eres una estrecha con delirios de grandeza, o igual hasta un tío con delirios de femineidad, si es que esta palabra se escribe así, que no sé.
Corro a localizar al egregio autor y administrador de esta bitácora para ver si toma ya medidas contra tú y las de tu calaña o qué.

Anónimo dijo...

pues cuando lo pilles me dices dónde está, que me debe mil duros

Kaleidoscope Girl dijo...

¿Por qué yo no tengo trolles tan divers como Don Camilo?

pd. ah, sí, las bicicletas para los jipis.

Por el amor de dios dijo...

Respecto al Tour, solo puedo decir, que nunca he sido partidario de ver toxicómanos corriendo en bicicleta.

No, si ahora resultará que los ciclistas salen todos del Proyecto Hombre, no te jodes.... Lo que hay que oír.

Dr.Benway dijo...

Yo también odio el ciclismo, no hay ningún tipo de acción. Solo son un montón de tipos en bici por la carretera. Lo único que se disputan es el ocultar mejor que nadie su positivo en nandrolona.

Mr. Howsoon dijo...

Reconoceré que le compré la flamante bici a mi hija pero sigo opinando que todavía estais a tiempo, lo volveré a repetir si fuera preciso_:


HUYAN,TODAVIA ESTAN A TIEMPO.

leerle puede cambiarte la vida...

TU ELIJES.

Mr. Howsoon dijo...

...ya va siendo hora de hablar sobre las cucarachas, las volantonas, anímate y corresponde a tu público impúbico.

por el amor de dios dijo...

Los ciclistas son deportistas que están, en cada etapa, unas cinco horas encima de una bicicleta pedaleando sin parar, en muchos casos subiendo puertos con pendientes imposibles, y siempre con una exigencia máxima. Suponer que la facilidad con la que suben esos puertos es por la nandrolona es, cuanto menos, propio de un energúmeno. Les propongo que ustedes se pongan de nandrolona hasta las orejas, a ver si es cierto eso y aguantan todo ese tiempo sobre una bicicleta, porque igual la condición física de los ciclistas tiene algo que ver. Vamos, digo yo.

Cavernícola Galíndez dijo...

Por el amor de dios, llevas razón a medias, por el amor de dios. Algo tiene que ver, desde luego, la condición física para la práctica del ciclismo, pero parece que la condición química también.

por el amor de dios dijo...

Pero decir que todos, absolutamente todos los ciclistas se dopan es como decir que todos los músicos de rock and roll se meten cocaína. Es decir, es una barbaridad.

Anónimo dijo...

hombre, algunos músicos de rock se meten caballo

hhhiiiii

cotoclón cotoclón cotoclón

el escenario también es un entorno duro y exigente, no crea usted que no

Cavernícola Galíndez dijo...

El doctor Fuster, cardiólogo de fama internacional y que hace mucho que dejó de ser un un joven, sube cada año en bici y solito todos los puertos de la etapa reina del Tour de Francia.
Y tan seguro estoy de que no se droga como de que lo hace en bastante más tiempo que el ganador de esa edición de la vuelta ciclista.
La razón para que se droguen los ciclistas, los atletas y, en general, muchos deportistas no hay que buscarla en la dureza de las pruebas sino en el deseo irrefrenable de ganarlas.
La competitividad y otros valores de la civilización occidental tendrán algo que ver con el dopaje. Vamos, digo yo.

Ciruela dijo...

Yo aprendí a montar en una bici de piñón fijo y me daba ca hostia...

Tu admirador dijo...

Camilo eres un pedazo de jilipoyas que solo vale para cascarse pajas delante del ordenador...andate con cuidado con lo k ablas...k puedo sacar todo lo que haces hijo puta pedrasta de mierda!

pantani dijo...

hola chato eres un auténtico payaso nunca llegarás a la suela de los zapatos al peor de los ciclistas,te invito a que bajes un puerto lloviendo a 100 km por hora, que viajes en un pelotón a 60 km por hora rodeado de ciclistas que te meten el codo y te empujan sin miramientos, te invito a que entrenes 5 horas diarias todos los días conviviendo con camiones que te pasan rozando, te invito a que cuando caigas de la bici, si no te has matado, te vuelvas a subir en la "burra" y acabes la etapa incluso con alguna fractura, te invito a que hagas 30.000 km al año bajo un calor infernal o bajo cero, te invito a salir de ese cascarón donde tanta mierda escondes. un ciclista.

Anónimo dijo...

Pantani, ¿eso que dices lo haces gratis?

Porque hace falta ser bobo.

Anónimo dijo...

A mi me flipan los prototipos. Mirad ESTA MARAVILLA.

Anónimo dijo...

A mi me flipan los prototipos. Mirad ESTA MARAVILLA.

Anónimo dijo...

A mi me flipan los prototipos. Mirad ESTA MARAVILLA.

Anónimo dijo...

A mi me flipan los prototipos. Mirad ESTA MARAVILLA.

Marta Dana dijo...

JAJAJAJAme parto